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Los
tablets, en general, están siendo puestos en duda. Y los Android,
después de lo presentado por Apple, aún más, aunque siempre hay
alternativas, como acabamos de contar. En esta ocasión hemos analizado en Xataka el tablet Samsung Galaxy Tab S2, que presenta una gran apuesta por la productividad.
El
nuevo Tab S2 se presenta en dos tamaños: 7 y 9,8 pulgadas. Hemos
probado el más grande y los resultados han sido satisfactorios, con
algunas pegas. La gran duda es, sobre todo, la relación de aspecto de la
pantalla.
¿Pantalla el 4:3? Productividad frente a contenido
La
pantalla de este Samsung Galaxy Tab S2 tiene una relación de aspecto de
4:3. El objetivo de dicha relación es tener más incentivos para usarlo
en vertical y dar más juego a la productividad. Sin embargo esto
penaliza al usuario que quiere ver vídeos, a aquellas aplicaciones que
están pensadas para 16:9 y la multiventana, que no se ve muy cómoda en
4:3.
Junto con el tablet Samsung ofrece un software variado orientado a trabajar más que a consumir contenidos. Entre ellos destaca Microsoft Office con dos años de OneDrive con 100 GB, siempre que tengamos cuenta en Microsoft.
El
tablet es muy ligero y fino (389 gramos y 5,6 mm), con lo que se puede
llevar a todas partes sin que apenas se note. La pantalla es excelente,
un aspecto en el que Samsung siempre destaca. Y el procesador iguala al
del Galaxy Note 4 (Exynos 5433), con 3 GB de RAM. Un hardware que sería puntero para el año pasado y que para éste no está nada mal.
¿Significará el despegue definitivo de los tablets Android?
El
Galaxy Tab S2 es un tablet que está muy bien, de lo mejor que hay en el
mercado aunque la decisión de los 4:3 es bastante polémica. Y sin
embargo no tiene nada tan espectacular como para que los usuarios se lancen en plancha a comprarlo.
Los
tablets han sido canibalizados por los phablets y no creo que el de 7
pulgadas tenga mucho sentido. El de 9,8 algo más, pero como digo no
tiene nada que haga correr a la gente para renovar sus antiguos tablets.
Estamos
en un segmento complicado y por ejemplo Apple lo ha sabido entender
sacando un tamaño que lo diferencie de los móviles grandes que cada vez
más acostumbramos a usar. Aún así este Samsung Galaxy Tab S2 es puntero
en hardware, es delgado y elegante y tiene una pantalla espectacular. Una buena opción dentro de los tablets Android.
Dar acceso a Internet a todo el mundo. En
principio podía parecer una cruzada digna de aplauso, sin embargo
Facebook se ha encontrado con una gran oposición para su Internet.org,
aludiendo que afectaba negativamente a la neutralidad de la red,
dando una gran ventaja competitiva a quienes forman parte del programa
frente a los que no, por lo que Facebook decidió abrir la plataforma a
los desarrolladores para que pudieran crear sus propias aplicaciones
para el servicio, que a partir de ahora pasará a llamarse Free Basics, tanto la web como la aplicación.
La idea es evitar que la gente confunda el servicio y la iniciativa. De esta forma, Internet.org se mantendrá como un paraguas dentro del cual estarán distintos proyectos,
entre ellos Free Basics. Otro cambio importante es que ahora soporta
HTTPS y encriptado end-to-end en caso de que las webs den esa opción,
una opción que no estaba disponible hasta ahora y que incluso le valió acusaciones de ser una herramienta de los gobiernos para espiar a sus ciudadanos. Free Basics ya da acceso gratuito a más de 250 servicios en diecinueve países
como Zambia, Colombia, India, Pakistán o Bolivia, y aunque Facebook
ejerce de líder evidente otras empresas tecnológicas también están
detrás de la iniciativa, como Samsung, Nokia, Mediatek, Opera y
Qualcomm.
Las
críticas no sólo se centraron sólo en el hecho de que la iniciativa
vulnerara la neutralidad de la red dando acceso a unos servicios y no a
otros, sino también en que se publicitaba como Internet gratis cuando en realidad está subvencionada por los gobiernos,
y además para acceder a ciertos elementos de los servicios ofrecidos
-como las fotos de Facebook- había que comprar un plan de navegación, lo
que ha hecho que se describa al servicio como una maniobra de Facebook para llegar a los más pobres.
Los avances que estamos viendo en la ciencia cerebral son casi pura ciencia ficción. En los últimos días hemos visto desde implantes que sirven para mejorar la memoria hasta unos cascos con los que conectar dos cerebros y que se pasen información entre ellos. Pero estas aplicaciones palidecen si las comparamos con la que os vamos a enseñar hoy.
Investigadores de la Universidad de California, en Irvine, aseguran haber conseguidoque un hombre parapléjico vuelva a caminar.
Para ello se han valido de unos electrodos que le han colocado en las
rodillas y un avanzado software cerebral. Han sido sólo cuatro metros,
pero este avance puede marcar un antes y un después para miles de
personas.
Para conseguirlo, los investigadores le colocaron al hombre un casco de electrodos y utilizaron una interfaz cerebro-computadora
o brain-computer interface (BCI) para leer sus ondas cerebrales
mientras se imaginaba caminando. Después de ser interpretadas por el
software, estas ondas fueron transmitidas a los músculos de las piernas mediante unos electrodos, de manera que el hombre pudo moverlas mediante sus propios pensamientos.
El largo camino para volver a caminar
Pero
el proceso para llegar a este punto no ha sido sencillo. El chico de 26
años primero tuvo que aprender a entrenar su cerebro moviendo un avatar
mediante un software específico de entrenamiento. Después se le
suspendió en el aire para que pudiera empezar a dar sus primeros pasos sin tener que preocuparse por la gravedad o su propio peso.
Pero
después del largo entrenamiento, el paciente ya pudo empezar a caminar
por su cuenta con sólo la ayuda de unos asistentes que se encargaban de
ayudar a que no se cayera. Según uno de los investigadores, este sistema
no invasivo es muy prometedor, y con él han demostrado que es posible restaurar la capacidad intuitiva de caminar controlada por nuestros cerebros.
El
próximo paso de la investigación será el de empezar a probarlo en más
pacientes. Y si todo sale bien, el equipo pretende empezar a desarrollar
nuevos sistemas no invasivos que puedan implantarse
directamente en el cerebro. De esta manera quieren acercarse al hito de
que las personas con discapacidades pueda conseguir aumentar su
movilidad.
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La
tecnología está cambiando el entorno en el que nos movemos de forma
radical. No sólo para nosotros, adultos, sino también para ellos, niños.
Su vida diaria se ve envuelta de forma progresiva en más y más
herramientas tecnológicas y digitales: ordenadores, teléfonos, tabletas,
¿relojes? Ese entorno, como es lógico, está cambiando su modo de ver el
mundo. Su modo de aprender. Y eso incluye a las escuelas y colegios.
¿De qué modo está cambiando el sistema educativo a partir de las nuevas tecnologías? ¿La revolución digital está mejorando o empeorando nuestra educación?
La
pregunta es pertinente. No en vano, Internet tiene infinitas
herramientas a disposición de profesores y alumnos, pero también se
observa como un permanente foco de distracción que abstrae al alumno y
dispersa su atención en clase. Al igual que en el resto de facetas de
nuestras vidas (laborales, sociales, económicas), la educación moderna
se enfrenta a un reto que ha de resolver de forma exitosa a largo plazo:
de ello depende el futuro de los niños del presente.
El problema no es la tecnología, es el sistema
Como
cualquier padre de hoy en día sabrá, la tecnología se ha implantado de
forma lenta y progresiva en nuestro país. Ha sucedido lo mismo en
nuestro entorno: poco a poco, los ordenadores y las tabletas comienzan a
tener un papel fundamental en el proceso educativo (del mismo modo que
lo tienen en la vida ociosa y social de los más pequeños). De modo que
podemos medir ya los resultados de tan importante impacto. ¿Qué está pasando? ¿Se está mejorando o empeorando?
Por
el momento, los datos recogidos por diversas organizaciones
internacionales indican que el efecto que la tecnología está teniendo en
la educación de los niños es mixto. Como referencia, podemos tomar tanto los datos desvelados anualmente por el informe PISA como otros estudios realizados por la OECD
evaluando estos aspectos. De forma breve: utilizar demasiado las nuevas
tecnologías en clase es perjudicial, pero utilizarlas demasiado poco
también lo es. ¿Cuál es el camino?
Los alumnos que
utilizan mucho los ordenadores obtienen peores resultados; pero también
los que los utilizan poco: de momento tienen resultados mixtos
A día de hoy, parece ser el término medio. Como se analiza aquí
(pdf), aquellos alumnos que utilizan mucho las nuevas tecnologías en
clase lo hacen mucho peor que aquellos que las utilizan menos. Al mismo
tiempo, los niños que no tienen apenas contacto con las nuevas
tecnologías en su proceso educativo también lo hacen peor
que los que sí lo tienen. El punto ideal se encuentra en el término
medio: clases donde las nuevas tecnologías tienen un peso importante,
pero donde la labor del profesor, que sigue siendo insustuitble,
continúa teniendo gran relevancia.
De modo que la tecnología, en
el fondo, tiene un efecto ligeramente positivo en la calidad de nuestra
educación. El problema surge más del sistema que de los ordenadores y
las tabletas. Una pista, según datos de la OECD: mientras más del 90% de los niños de los 34 países de la organización afirman tener a mano un ordenador en casa, sólo el 72%
puede decir lo mismo de su escuela (sin entrar a valorar su grado de
uso). Hay una distancia clara entre lo que experimentan los niños a
diario (alto grado de implementación de la tecnología) y lo que
encuentran en su colegio.
La educación se ha quedado atrás. Y tiene que recuperar el terreno perdido.
Sobre todo en nuestro país. Según datos ofrecidos por la OECD, España está entre los puestos más bajos de ratio ordenador-alumno de toda la organización. No sólo eso: también está por debajo
de la media (y en algunos casos, muy por debajo de la media) en
parámetros como lectura y comprensión lectora en plataformas digitales,
matemáticas a partir del ordenador, y capacidad autónoma de encontrar
información en Internet. Es cuánto lo usamos, pero también cómo lo usamos.
Los
alumnos españoles utilizan menos y peor las nuevas tecnologías en
clase. Es un problema: su futuro laboral cada vez está más ligado a
ellas, pero su educación no
Como explica Enrique Dans en esta entrevista para Lenovo,
la carencia de herramientas tecnológicas en el día a día de nuestros
estudiantes, desde los niveles más tempranos hasta la universidad, es
evidente. Existe el miedo recurrente a acusar a los ordenadores de
causar distracciones. Sin embargo, el sistema pierde de vista una
cuestión fundamental: la tecnología va a ser mucho más importante en el
futuro de lo que es hoy. Especialmente en el ámbito laboral. Los alumnos
no la necesitan por capricho, sino para aprender a manejarse en su
futuro profesional.
La escuela sigue en el siglo XIX; el futuro, no
Es
el gran caballo de batalla de educadores de todas las disciplinas y de
cualquier lugar del mundo: la poca evolución de nuestros sistemas
educativos. Como decíamos antes, mientras el mundo experimenta cambios
sociales, tecnológicos y laborales a gran escala a una velocidad de
vértigo, las aulas y las escuelas se han quedado anclados
en métodos de enseñanza que respondían a las necesidades de otro
tiempo. De uno marchitado. Y que se parece poco al que está por venir.
Antiguamente,
los trabajos que propulsaron la Revolución Industrial, uno de los
cambios económicos más sustanciales de la historia de la humanidad, eran
mecánicos. Para ellos se utilizaba a obreros con un alto conocimiento
técnico. Hoy en día y conforme pasen los años, sin embargo, esa clase de
trabajos (repetitivos, estables) irán desapareciendo. Emplearemos robots y sistemas automatizados gracias a la tecnología. ¿Qué clase de trabajadores buscaremos en el futuro? Aquellos que hagan lo que las máquinas no pueden hacer: creatividad, originalidad, innovación.
El
futuro del trabajo está cambiando: de tareas mecanizadas pasamos a
otras más creativas, gracias a los robots y a la automatización de las
tareas rutinarias
Entre los muchos problemas aparejados
al proceso (como cualquier gran cambio histórico), surge la cuestión de
la educación. Nuestro sistema educativo continúa priorizando una
transmisión del conocimiento unidireccional a través de modelos que se
basan en la memorización y el trabajo acotado a un área de conocimiento
concreto. Como explica Gonzalo Frasca, desarrollador de
videojuegos e investigador, en el vídeo que abre el post, eso supone un
obstáculo formidable para que las nuevas generaciones tengan
herramientas para desenvolverse en el mercado laboral del futuro.
"Estamos
en un momento muy particular en el que si no mejoramos la educación,
las nuevas generaciones van a sufrir un impacto muy muy alto", explica
Frasca. Para él, existe un problema básico en la evolución histórica de
la educación: ha sido muy escasa. "No ha cambiado casi nada a grandes
rasgos durante los últimos 25 siglos. Tu tomas un maestro de la angitua
Grecia y lo traes a un salón de clase de hoy y no ha cambiado casi nada.
Tu traes a un cirujano de hace 25 siglos a un quirófano de hoy y no
sabe por dónde empezar".
Frasca razona que, mientras el sistema educativo sigue anclado en presupuestos del siglo XIX,
el mundo laboral evoluciona en una dirección muy diferente: "¿Hacia
dónde va la tendencia? A trabajos orientados al diseño, a la
creatividad, a la resolución de problemas de múltiples soluciones. Hay
una desconexión entre la vida en el salón de clase y en el exterior que
es extrema". Y para ello, pone un ejemplo que ilustra hasta qué punto
existe una diferencia notoria entre uno y otro nivel:
Los
profesores de Lengua se quejan de que los jóvenes ya no saben hacer
resúmenes. En vez de ser apocalípticos y pensar que las nuevas
generaciones son todos tontos, lo más probable es que algo estemos
haciendo mal. Bueno, un par de profesores canadienses en vez de decir
coge este texto y resúmelo en una página, le dijeron a los alumnos:
"Este texto, escribir diez tuits, diez mensajes de WhatsApp, diez SMS
basados en él". Y lo hicieron en seguida. El tema es que les estamos
hablando en un idioma que no entienden porque no nos preocupamos de
entenderlos.
Un lenguaje que no es el suyo.
Como
diseñador de videojuegos, Frasca propone la idea de conjugar el sistema
de recompensas, de prueba y error y de exploración autónoma que
sugieren las consolas con el proceso educativo. No está solo: como vimos en Magnet de la mano de la psicopedagoga Julia Rabasco,
los videojuegos pueden ser una herramienta educativa incomparable. No
sólo como forma de estimular su imaginación y de obligarles a tomar
decisiones cruciales en tiempo real, sino porque permiten a los niños
hacer algo que no hacen durante el resto de su tiempo: deciden. Tienen poder de decisión.
"El
método científico es experimentación y aprender de los errores,
formular hipótesis y seguir aprendiendo. Eso es el ADN del juego y del
videojuego", señala Frasca. Para él, aprender y jugar
es "exactamente lo mismo". Desde este punto de vista, el videojuego
supondría un beneficio a dos niveles: por un lado, estar en contacto con
las nuevas tecnologías. Por otro, estimular al alumno y permitirle
avanzar en su aprendizaje con mayor autonomía, y no dependiendo sólo del
profesor.
El futuro pasa por utilizar las nuevas
tecnologías como herramienta para impulsar un cambio en los roles tanto
del profesor como del alumno
Este, no en vano, es el mismo debate que subyace bajo la polémica de los libros de texto,
quizá el ejemplo perfecto de la "desconexión" existente entre la calle y
las aulas. Mientras las familias españolas continúan gastado entre 200 y
400 euros cada septiembre, profesores especializados y educadores
claman su defunción. No sólo como modelo de negocio dentro de las aulas,
sino también como base de la pirámide educativa. Y los argumentos son
muy semejantes: el libro de texto es un vestigio de la educación de ayer, no tecnológica, no innovativa, que no mira al futuro.
A cambio, los sectores más progresistas
dentro del sistema educativo proponen otras soluciones. Frente al campo
limitado (y obligado) del libro de texto y de la clase unidireccional
donde la palabra del profesor es la ley, utilizar la tecnología para
cambiarlo todo: más talleres en grupo, una aula más abierta a las
necesidades de los alumnos, aprendizaje colaborativo o el fomento de las
inteligencias múltiples. En suma: un cambio en el rol tanto del
profesor como del alumno.
¿Qué están haciendo los demás países?
No es ninguna novedad: España cuenta con un sistema educativo por debajo de los punteros según el informe PISA. Al margen de nuestros condicionantes históricos y de que hay motivos para ser optimistas y no tan pesimistas,
es interesante observar qué están haciendo países de nuestro entorno
que siempre han destacado por estar a la cabeza en la educación de las
futuras generaciones. Finlandia, Corea del Sur, Japón, ¿cómo se están
enfrentando a todo este problema?
Hipótesis:
se trata de la tecnología. La han implementado correctamente y sus
alumnos se desempeñan mejor. ¿Qué dicen los datos? El lienzo no es tan
sencillo. En el último informe PISA,
los países que mejor puntuación obtuvieron en comprensión lectora
digital fueron Singapur, Corea del Sur, Hong Kong, Japón, Canadá y
Shanghai. No hay correlación directa entre esos datos y el porcentaje de
alumnos utilizando ordenadores. En Shanghai y Corea, por ejemplo, el
porcentaje apenas supera el 40%; en Hong Kong, mientras tanto, se sitúa por encima del 80%.
No
se trata sólo de cuántos ordenadores haya en cada clase ni de cuánto
dinero se invierta anualmente: los motivos del éxito de los países del
este de Asia son más variados
La clave de su éxito es otra. Como señala uno de los autores del infome PISA (2012), Francesco Avvisati,
"es bueno que los profesores enseñen a los estudiantes a buscar en
Internet de forma inteligente, pero las tecnologías no son útiles si se
intenta aprender por ejemplo una lengua haciendo ejercicios
repetitivos". Es mucho más relevante el cómo que el qué y el cuánto. La prueba es España: está por encima de la media en uso de ordenadores, pero por debajo en todos los parámetros cualitativos, más importantes.
A la hora de hablar de países excelentes, hay que mirar hacia el este de Asia.
Si no se trata de la mayor y mejor implantación de tecnología,
¿hablamos entonces de una cuestión económica, de mera inversión en
bruto? Como prueban los casos de Suecia y Dinamarca, dos de los países
de Europa que más dinero destinan a la educación año a año, no: los primeros dejaron de ser líderes hace años, y los segundos ofrecen resultados discretos.
No se puede hablar de un modelo único. Cada país tiene sus particularidades. Uno de los más célebres es el coreano. Allí, la clave de los excelentes resultados se encuentra en la alta presión a la que todo el sistema se halla sometido. La financiación corresponde al Ministerio de Educación y está muy centralizada.
Si las escuelas regionales quieren obtener presupuestos más grandes,
tendrán que mostrar mejores resultados. La presión se traslada del
centro al profesor y del profesor al alumno. Un clásico sistema de
incentivos.
A cada país, un modelo educativo: Corea del
Sur se centra en los incentivos y en el trabajo duro; Shanghai opta por
la especialización y aprendizaje continuo de sus maestros
Funciona: Corea del Sur tiene un sistema educativo excelente. Pero existe un coste: el volumen de horas que pasan los alumnos en las escuelas es muy alto, y se prioriza la idea del trabajo duro frente a la del talento. Según algunos antiguos estudiantes coreanos,
tanta presión es perjudicial para los alumnos, que sufren de estrés. En
su día a día, eso se traduce en largas horas de estudio (en ocasiones
superando las 10) en clase y en casa, y en un sometimiento frecuente al
rigor de los exámenes y de los tests estandarizados.
Uno de los últimos en sumarse a la excelencia educativa ha sido Shanghai. Como explora este reportaje de Forbes,
su sistema es tan particular como exitoso. Fomenta de manera constante
la mejora y el aprendizaje... de los profesores. En Shanghai, cada
profesor de cada área debe tener una titulación especializada de forma
obligatoria, más que una alta excelencia en su carrera. Además, el feedback
entre centros y profesores es constante, de modo que se pulen los
errores y se ponen en común soluciones y métodos que están funcionando.
Un working progress constante.
Analizar los casos de éxito de cada país nos llevaría demasiado tiempo. Pero baste comparar con un último país europeo, Finlandia,
para comprobar hasta qué punto las soluciones no son globales, sino que
atienden a la cultura y a las necesidades de cada estado. Al contrario
que en Japón y en Shanghai, en Finlandia prima la flexibilidad sobre el estrés,
y los alumnos tienen un gran abanico de opciones para elegir las
materias que más les interese estudiar, entre ellas muchas
extraescolares. El profesorado cuenta con un altísimo prestigio social y
académico, y está extremadamente formado.
Las
soluciones a los retos que encuentra cada país a la hora de educar a sus
alumnos son tan diversas como los propios países: España debe encontrar
la suya propia para el futuro
¿En qué se traduce? En el caso finlandés, los niños no entran a las escuelas hasta los 7 años, y durante los 6 primeros años no se enfrentan a exámenes. El único test estandarizado a nivel nacional se hace a los 16 años, y el currículo (determinado en España por el ministerio y recogido en los libros de texto) se sigue de forma vaga
por parte de los profesores. Estos, por cierto, pasan una media de 4
horas al día en clase, y dedican 2 a su desarrollo profesional. Las
lecciones son menos intensas (y apenas hay deberes): los niños tienen
una media de 75 minutos al día de recreo.
Otra cuestión importante: los alumnos que peores resultados obtienen no son segregados
ni separados de los mejores, y los profesores se ocupan particularmente
de ellos para ayudarles a igualarse al resto de la clase. Como
resultado directo de ello, Finlandia es uno de los países con menor
desigualdad de resultados académicos dentro de sus escuelas. Cualquier
padre habrá identificado al instante las enormes diferencias con el
sistema educativo español.
Del trabajo duro a la creatividad y
flexibilidad, de la hiperespecialización al alto nivel de formación
profesional: las respuestas a la pregunta "¿por qué este sistema
educativo funciona?" son tan variadas como los países que tienen éxito.
En todos ellos, los efectos de la tecnología aún son dudosos, y ofrecen
resultados muy diversos. De ahí que España deba crear sus propias soluciones, tanto basadas en las nuevas tecnologías como no, para ofrecer un mejor sistema a sus alumnos.
Imagen | Ryan McGilchrist, Wwworks, Phil Roeder, bane bane, Uncle Leo, Lucelia Ribeiro
Twitter
está que no para últimamente. En unos meses hemos visto cómo
implementaba un nuevo sistema para citar tuits, cómo incluía la
posibilidad de subir video directamente a su plataforma y cómo eliminaba
el límite de caracteres en los mensajes privados, pero parece que eso
no es todo y en breve podríamos ver como añade la posibilidad de crear encuestas.
Según
parece, la opción se podría activar desde la misma ventana de creación
del mensaje, y junto al botón para añadir contenido multimedia y el de
la localización aparecería un tercero, el que nos permitiría crear la
susodicha encuesta. Esta contaría con un contador de votos y parece que también tiene un límite de tiempo, se desconoce si ajustable por el autor.
En las imágenes que hemos podido ver de este nuevo sistema se aprecia que no incluye ninguna URL, por lo que queda claro que el sistema es nativo y no depende de ninguna aplicación de terceros.
Una fuente interna de Twitter confirmó al New York Times que están
trabajando en esta opción, aunque no se ofreció ningún detalle más, ni
siquiera acerca de cuándo esta opción llegará a los usuarios. Aunque sí
se pueden ver algunos tweets en concreto.
Who should get the start at running back against the Falcons? #ATLvsDAL
Esta opción puede significar un duro golpe a los community managers y tuiteros que recurrían al famoso sistema de RT para una opción o FAV para la otra
para hacer encuestas, y de paso conseguir tener visibilidad y retuits
fáciles, algo molesto cuando comenzaban a llegar a tu TL encuestas que
no te importaban un pimiento verde. Sin duda, un gran avance para la
humanidad.
Apple ha vuelto a mover ficha y este mes ha presentado
su nueva gama de tabletas, una de ellas especialmente volcada en la
productividad. Eso hace que nos volvamos a preguntar si en estos tiempos
el catálogo de Android está a la altura del de la
competencia. La respuesta no es sencilla, puesto que puede variar
dependiendo del tipo de tableta al que nos estemos refiramos.
Por
una parte tenemos las tabletas convencionales como el iPad e iPad Mini,
mientras que por otra tenemos las más enfocadas a la productividad como
el nuevo iPad Pro. En ambos casos tenemos varias alternativas en el
ecosistema de Android, ¿pero están todas a la altura de las circunstancias? ¿Son capaces de ofrecernos las mismas prestaciones que las de la competencia?
Un mal año para las tabletas
Está siendo un año difícil para las tabletas, que siguen viendo cómo sus ventas llevan meses estancadas. Esto está haciendo que los fabricantes se lo piensen dos veces
antes de lanzar nuevos dispositivos, por lo que estamos teniendo un año
bastante aburrido en cuanto a lanzamientos de alta gama que arriesguen o
intenten romper con lo establecido.
Hay varias razones
por las que se puede estar dando esta deceleración, desde un aumento de
tamaño en los smartphones que se está comiendo el mercado de las de
siete pulgadas hasta unas de diez pulgadas que, al estar ya en casa de
todos los interesados en tenerlas, se está teniendo que reinventar para seguir vendiendo y ganando atractivo en un mercado tan saturado.
Pero tampoco podemos obviar que Google también tiene parte de la culpa. Android a día de hoydista mucho de ser una solución óptima
para sacar el máximo partido de las pantallas de gran tamaño, y los
fabricantes que apuestan por él están teniendo que estrujarse la cabeza a
base de capas de personalización para hacer que sus dispositivos sean
algo más que un móvil de grandes dimensiones.
Alternativas Android frente a los iPad e iPad Mini
El iPad mini 4
es uno de los nuevos dispositivos que ha presentado Apple este mes.
Podríamos considerarlo el hermano pobre de la gama de tabletas equipadas
con iOS, y se conforma con ofrecer un procesador A8 de doble núcleo, 2 GB de memoria RAM
y una pantalla de prácticamente ocho pulgadas, que tras el crecimiento
de los smartphones se está posicionando como el nuevo estándar de tamaño
para las tabletas pequeñas.
Como veis se trata de una tableta
sencilla que juega todas sus bazas a la buena experiencia de usuario que
se puede permitir Apple al diseñar su sistema operativo para sólo un puñado de dispositivos.
Pero teóricos beneficios del sistema operativo a parte, sobre la mesa
nos encontramos con una tableta bastante inferior a muchas de las
propuestas con Android.
Si queremos poner un ejemplo actual sólo tenemos que mencionar la versión de 8 pulgadas de las nuevas Galaxy Tab S2
de Samsung, que sin ser una tableta demasiado ambiciosa cuenta con un
procesador Exynos 5433 de ocho núcleos y 3 GB de memoria RAM, por lo que
tiene músculo más que suficiente como para ser una buena alternativa al iPad Mini.
Si echamos la vista hacia atrás tampoco podemos olvidarnos del Xperia Z3 Tablet Compact.
Este es un dispositivo algo más humilde en cuanto a potencia con un SoC
Snapdragon 801 y 3 GB de memoria RAM, pero que entre su buen acabado
marca de la casa y su resistencia al agua y el polvo no tiene nada que envidiarle al dispositivo de Apple.
Ni siquiera en lo actualizado que está su sistema operativo, porque
pese a tener ya un tiempo Sony no se ha olvidado de actualizarlo a
Android 5.1.1.
Tres cuartos de lo mismo pasa en cuanto a las alternativas de los iPad convencionales, ya que en le rango de las diez pulgadas este año nos encontramos con dos buenas propuestas como el nuevo Sony Xperia Z4 Tablet con su pantalla 2K y la ya mencionada Samsung Galaxy Tab S2
que coquetea con la productividad aliándose con Microsoft y
preinstalando la suite de Microsoft Office con 100 GB gratuitos en
OneDrive.
Incluso quienes quieran una alternativa más económica
pero igualmente funcional también tienen en Android unas gamas de
entrada que no cubre Apple. El último buen ejemplo que nos podemos
encontrar aquí es la nueva Kindle Fire de Amazon, que te ofrece un procesador quad-core con un giga de RAM por apenas 60 euros. Es difícil resistirse si se busca un dispositivo funcional.
Por lo tanto vemos que el catálogo no es tan amplio como antaño, pero sí bastante completo. Y eso que no hemos mencionado otras muy buenas alternativas como las Nvidia Shield Tablet, Huawei MediaPad M2, Asus ZenPad 8.0 o la mismísima Nexus 9 que aunque le costó un poco optimizar su software sigue siendo una de las tabletas punteras del catálogo.
Alternativas al iPad Pro
Pocos
creyeron en la visión de Microsoft cuando sacó su primera Surface con
unas especificaciones de portátil y el sistema operativo Windows de
sobremesa. Pero el tiempo le ha acabado dando la razón y
Apple ha acabado rindiéndose a la evidencia y lanzando un dispositivo
igual pero con un sistema operativo que sigue siendo el mismo que en el
resto de sus tabletas.
El concepto es simple, ofrecer un
dispositivo funcional y que te pueda servir tanto para entretenerte como
con cualquier otro tablet como para trabajar gracias a sus herramientas
de productividad. Aquí, el poco interés de Google en optimizar Android para las 10 pulgadas hace que el catálogo se resienta bastante más, aunque sigue habiendo alguna que otra alternativa.
Una
vez más nos referimos al Galaxy Tab S2, pues además de un teclado que
le podremos acoplar también cuenta con la ya mencionada solución de productividad de Microsoft. Sin teclado pero con Stylus y enfocada a la productividad también fue la NotePRO que presentaron a principios de año, aunque no podemos decir que haya hecho demasiado ruido.
Pero
a parte de Samsung o incluso Sony con la mencionada Z4 Tablet, el resto
del catálogo es bastante aburrido y poco ambicioso en cuanto a buscar
una buena solución para la productivida. Asus nos tenía bien acostumbrados con sus híbridos, pero desde el Transformer Pad del año pasado la tiene un poco abandonada. Los únicos que han buscado un concepto similar y casi calcado al de Microsoft son los chicos de Jide con su Remix Ultra Tablet,
que básicamente es una Surface con un Android adaptado a la sobremesa
como debería estar intentando hacer Google. Desafortunadamente es un
proyecto pequeño que no está consiguiendo hacer demasiado ruido.
Por lo tanto y pese a que seguro que en los comentarios me propondréis alternativas
que no he mencionado, mucho me temo que al final no nos queda otro
remedio que suspender a Android en tabletas de productividad. Y lo peor
de todo es que la cosa parece que no va a cambiar a corto plazo, ya que
por lo menos a simple vista Android 6.0 Marshmallow no parece que vaya a
traer nuevas funcionalidades para las tabletas.
Imagen | Martin Voltri En Xataka Android | De moda a juguete roto: los tablets Android y la apatía absoluta de Google
Google va mejorando poco a poco su motor de
reconocimiento de voz, y hoy se ha anunciado un nuevo salto en este
terreno, ya que a partir de ahora el reconocimiento de tus palabras
correrá a cargo de un nuevo motor que reconoce y anticipa tus palabras de forma mucho más precisa.
Según han explicado los de Mountain View en su blog,
han construido una nueva red neural usando “Connectionist Temporal
Classification”, unas extensiones especiales de las redes actuales que
son más precisas, especialmente en ambientes ruidosos y que además son
más rápidas. Es decir que a partir de ahora no sólo Google reconocerá
mejor tus palabras, sino que además el tiempo de reacción se acortará.
En una entrevista a Wired, el ingeniero de Androd Andrew Ng predijo el año pasado que dentro de cinco años la mitad de las búsquedas se realizarían a través de Google Voice,
que va camino de convertirse en una de las formas de interacción con la
tecnología más populares, gracias a la comodidad y rapidez que suponen,
y parece que Google está poniendo toda la carne en el asador para crear
una buena herramienta.
Las novedades están ya disponibles tanto para Android como para iOS
en la aplicación de Google Search, que además de las virtudes antes
mencionadas también requiere menos recursos, por lo que quizá sea un
buen momento para coger tu Android y decir eso de “Ok, Google”.
MyStreetCred es una aplicación diseñada
para los vehículos Ford equipados con AppLink y SYNC3 que analiza tu
conducción para darte consejos y así ser más eficiente y conducir con
más seguridad.
La segunda conferencia de desarrolladores del sistema de Ford AppLink
ya tiene ganador. Una competición que nació el pasado año con el
objetivo de desafiar y educar a los desarrolladores en
la creación de nuevas aplicaciones que mejoren la experiencia del
usuario dentro del coche, ofreciendo funciones útiles a los coches.
Ford selección a MyStreetCred como la mejor
aplicación. ¿Y qué hace? Algo tan sencillo y a la vez útil que es
monitorizar los hábitos de conducción para ofrecer al conductor un
informe con el trayecto. Esta información es muy interesante para
conducir no solo más eficientemente sino con mayor seguridad.
Esta aplicación ya hace uso de la última versión de SYNC 3, que proporciona datos en tiempo real
de un gran número de funciones del coche. Esta información la ofrecen
los sensores de velocidad, ubicación, frenado y eficiencia que tienen de
serie los coches Ford compatibles con AppLink y MyStreetCred la analiza
para ofrecer un informe.
Ejemplos de utilidad
El sistema es capaz de analizar, por ejemplo, la presión que ejercemos con el pie sobre los frenos para avisarnos que seamos más suaves y progresivos y no tan bruscos.
Además, también controla la seguridad analizando la climatología y
nuestra agresividad al volante para avisarnos que deberíamos tener más
precaución en este tipo de situaciones con lluvia o hielo.
Dentro del marco de la ecología, MyStreetCred ofrecerá consejos acerca de la conducción eficiente y como podemos mejorar para gastar menos dinero.
El futuro de MyStreetCred
Los desarrolladores de MyStreetCred ya tienen la mente puesta en la siguiente versión de su aplicación. Entre los objetivos destacan dos:
Control para los padres y así poder supervisar los hábitos de conducción de sus hijos.
Vinculación con el seguro del coche para premiar a los conductores
que obtengan una buena puntuación en la aplicación (¿y premiar a los que
no? no lo han aclarado).
Esta aplicación, en combinación con las que nos avisan de gasolineras
cercanas cuando nos queda poco carburante o los sistemas que tienen los
propios vehículos como avisos de velocidad quieren hacer de la tarea de
conducción una actividad más segura y ecológica.
En el caso de las futuras aplicaciones que veamos Ford quiere
fomentar el uso de las nuevas características de AppLink y SYNC 3
incluyendo el nuevo sistema de reconocimiento de voz,
la pantalla táctil capacitiva y la visualización de imágenes de alta
resolución ideales para hacer más atractivos los mensajes e interfaces
de las aplicaciones.
Las futuras citas de las que os hablaremos nos emplazan hasta el próximo CES de Las Vegas,
donde MyStreetCred, como ganador de este hackatón y superando a los 12
rivales que competían por el triunfo, tendrá un papel protagonista. La
novedad este año es que un poco antes, los días 11 y 12 de octubre, Ford
acogerá por primera vez un AppLink Developer Challenge fuera de Estados
Unidos y para la ocasión han optado por Tel Aviv, Israel.
Aún con su presentación a principios de
este mes junto con el iPhone 6s y 6s Plus, la realidad es que el foco de
atención no ha recaído tanto en él al estar aún algo distante en el
tiempo su lanzamiento al mercado. Recordemos que el iPad Pro no estará disponible hasta noviembre, pero ya tenemos las primeras fundas presentadas por los fabricantes.
Algunas
están disponibles incluso para su compra, mientras que otras únicamente
han sido anunciadas, por lo que aún no estarían disponibles. La verdad
es que resulta curioso lo mucho que se han apresurado los fabricantes para tenernos preparadas estas fundas. BX2TM Sleeve Plus para iPad Pro
es una funda que pretende proteger al máximo nuestro futuro iPad Pro
(si estás pensando en hacerte con uno) ante hipotéticas caídas. Su
protección Xtreme Foam puede absorber un 90 por ciento del golpe amortiguando mucho las caídas. Su precio para el iPad Pro es de 49,95 dólares y está disponible en dos colores.
Catalyst Case aún está en fase de desarrollo, pero será una funda que proporcionará protección IP68 al iPad Pro por lo cual podremos sumergirlo hasta 2 metros.
También protegerá al iPad Pro ante posibles impactos y su frontal y
trasera transparentes mostrarán el diseño del nuevo tablet de Apple. Aún
estando protegida su pantalla se podrá utilizar Touch ID y el Apple
Pencil.
Este documento toma los datos a través del sistema Akamai Intelligent Platform, que proporciona una visión estadística de la velocidad de conexión, la adopción de banda ancha, el agotamiento de del IPv4 y la implementación del IPv6.
David Belson, editor del informe, ve este segundo informe
con optimismo. "Continuamos viendo aumentos saludables en las métricas
de velocidad de conexión, en particular de la base año tras año".
Belson explica que la mejora en la velocidad de conexión es clave
debido a que existen mayores contenidos que requieren una calidad más
alta. El aumento de la velocidad es transversal. Como promedio, la
velocidad de conexión mundial subió 3,5% alcanzando una media de 5.1
Mbps, esto se debe a que 110 de 144 de los países calificados mostraron un aumento con respecto al primer periodo del año.
En el contexto continental, Estados Unidos y Perú
destacaron entre los 10 primeros países, al tener un aumento
significativo en la tasa de adopción, de un 19% y un 17%,
respectivamente.